viernes, 25 de enero de 2019

El Estado cede la propiedad de Lucentum a la Diputación


Con dicho título, el Diario Información publico el pasado 1 de mayo de 2017 tan sorprendente y grata noticia.

Noticia realizada por Cristina Martinez .

La institución provincial, encargada de la gestión, mantenimiento y trabajos en el yacimiento arqueológico, ha aprobado por unanimidad aceptar la titularidad del enclave

Desde los años 30 del siglo pasado lleva la Diputación de Alicante realizando excavaciones en el yacimiento del Tossal de Manises. El tiempo pasa, la tecnología evoluciona y en todos estos años han sido muchas las fases de investigación, las campañas realizadas y las horas de trabajo para conseguir su musealización y hacerlo visitable. Lucentum se ha convertido por derecho propio en uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la Comunidad Valenciana y una de las pocas ciudades romanas conocidas con profundidad. Pero todo ello se hacía desde el paraguas del Estado que ostentaba su propiedad.

Tras varios años de gestiones y requisitos burocráticos, el yacimiento de Lucentum, declarado Monumento Histórico-Artístico en 1961, ha pasado hoy a manos de la Diputación, después de que Patrimonio del Estado diera luz verde a la cesión gratuita de la propiedad a la institución provincial, que hoy ha aprobado por unanimidad en el pleno la aceptación de esta resolución, que ya fue aprobada la pasada semana en la Comisión de Cultura.

«La situación no cambiará en nuestra manera de funcionar en el yacimiento -asegura el diputado de Cultura, César Augusto Asencio-; no supone un desembolso presupuestario más, no tiene ningún efecto económico ni fiscal, se trata de que ahora tendremos la autogestión total y el prurito de que el yacimiento es nuestro».

Y es que es la Diputación la que se ha encargado de sus excavaciones, su mantenimiento, su recuperación, su musealización y sus campañas arqueológicas, sobre todo desde los años 90, con el trámite burocrático que suponía tener que solicitar para cualquier actuación los permisos pertinentes al Estado. «Había que pedir autorización para todo, para hacer obras, para cualquier trabajo o actividad que hiciéramos ahí y ahora las decisiones serán nuestras».

Esta cesión de propiedad no es habitual en el ámbito patrimonial, por lo que es una gran noticia para Alicante. Sobre todo, en un caso como el de Lucentum en el que el coste para Patrimonio era cero y que, además, se encuentra en un estado de conservación y mantenimiento excepcional. «No es muy habitual que el Estado se desprenda de un patrimonio así, pero la Diputación lleva trabajando allí desde los años 30, con una trayectoria muy potente y lo lógico era que el desenlace fuera este», afirma Asencio.

El proceso ha sido largo e intenso, en el que el último escalón se ha centrado en una labor registral sobre los títulos de inscripción del yacimiento. Una vez solucionado ese escollo se aprobó esta cesión, que tiene como único requisito el que la Diputación no puede enajenar la propiedad a un tercero.

Por su parte, la institución provincial ha aceptado con la condición de que se resuelva la concreción de la superficie de este espacio, ya que no coincide la que se recoge en los títulos de propiedad con la de los registros catastrales. «Habrá que hacer un expediente para adecuar estos dos términos», destaca el diputado sobre la superficie del yacimiento, estimada en unos 25.000 metros cuadrados.

Una vez que se ha aprobado la aceptación de la cesión en el pleno de hoy, habrá que esperar a la firma del acuerdo con el Ministerio de Hacienda, todavía sin fecha, y posteriormente el yacimiento de Lucentum se registrará en el inventario de bienes de la Diputación Provincial.

Los orígenes de la ciudad de Lucentum se remontan a finales del siglo V o inicios del siglo IV antes de Cristo, aunque poco se conoce de esta primera fase de ocupación. El panorama cambia en el último tercio del siglo III antes de Cristo, fecha de la que data la construcción de una potente fortificación que rodea por completo el yacimiento. Fue en esa época romana cuando se le dio el nombre de Lucentum, ciudad que mantuvo su actividad urbana y comercial hasta el siglo II después de Cristo, momento en el que se inicia un periodo de decadencia que culminará con el abandono definitivo y su desaparición en el siglo III después de Cristo. Tras un nuevo período de ocupación esporádica, se utilizó como espacio funerario, entre los siglos VIII y X después de Cristo.

martes, 1 de enero de 2019

Las aventuras de Marco Popilio Onix







Sobre estas lineas podemos observar una reproducción que se encuentra en el Marq, se trata de una inscripción honorifica hallada en Lucentum a mediados del siglo XVIII, la cual hace referencia a la construcción de un templo sufragado por Marco Popilio Onix. La inscripción original se halla en la actualidad en el Museo de Bellas Artes San Pio V de Valencia.

Texto:

M(arco) Valerio Solania no Severo Mure nae f(ilio) Mag(istro), M(arcus) Popillius Onyxs 5 IHIII(vir) Aug(ustalis) templum d(e) s(ua) p(ecunia) d(edit) i(dem)q(ue) p(robavit).


Traducción e interpretación:

A Marcus Valerius Solanianus Severus, hijo de Murena, Magister; Marcus Popillius Onyxs, sevir Augustal, construyó a su costa el templo y, además, dio su aprobación. Sobre el dedicante, vid. La presencia de la filiación de M. Valerius Solanianus induce a pensar más en una dedicación que en una indicación cronológica en forma de ablativo absoluto. Podría referirse el texto al templo de Juno citado en la inscripción. Tanto la función de magister como la presencia de seviri Augustales prueban la existencia de un culto imperial organizado y, por consiguiente, evidencian la existencia de una organización municipal en Lucentum.

Lectura realizada por Antonio Valcarcel


La primera referencia escrita la encontramos en "Lucentum oy la ciudad de Alicante en el Reyno de Valencia" 1780, en donde su autor el Conde de Lumiares, escribe:

"La sexta inscripción que existe, sacada de las ruinas de Lucentum. Esta inscripción, que he leído varias veces, esta colocada en la Heredad de Don Francisco Bojoni, sobre la portada de una bodega, cuya heredad esta contigua al sitio de las antigüedades referidas. Es de piedra tosca sin bruñir..."



Heredad de Francisco Bojoni años 90. No existe en la actualidad

Manuscrito de 1748, sobre los lindes de la heredad de Francisco Bojoni




Manuscrito:


1748 Alicante documento manuscrito sellado fiscal con 2 sellos par los despachos de oficio de 4 maravedís. Francisco Bojoni y Forner, hijo de Ignacio Bojoni y Scorcia posee tierra plantada de viña en el pago de la Condomina se indican linderos. Tiene censo perpetuo de Luismo y Fadiga en favor del Real Colegio de la Compañía de Jesús.


Todo parece indicar que la inscripción hallada en las ruinas del Tossal de Manises a mediados del siglo XVIII y posteriormente fue trasladada a la finca de Francisco Bojoni muy próxima a las ruinas y colocada a modo de decoración sobre la entrada a la bodega de la misma finca. Esta acción de decorar viviendas o propiedades con objetos antiguos, especialmente inscripciones de cualquier etapa anterior simboliza especialmente una de las características del pensamiento ilustrado plasmado a nivel arquitectónico a mediados y finales del siglo XVIII.


Años después, la circunstancia o circunstancias que hicieron que la inscripción acabase aumentando los fondos del Museo San Pio V de Valencia sigue siendo un misterio. Aunque es sabido que un gran número de obras y objetos calidad fueron donadas por la generosa iniciativa de particulares a lo largo de la historia del Museo. por otra parte la colección del Museo de Bellas Artes está esencialmente integrada por un importante número de obras que provienen de la Desamortización de 1837, por tanto, obras existentes en edificios propiedad de la Iglesia, otras pertenecientes a las colecciones que llegó a reunir la Real Academia de San Carlos desde 1768 y de allí pasaran a formar parte de la colección del Museo San Pio V.

Inscripción original en el Museo de Bellas Artes San Pio V Valencia

Museo de Bellas Artes de Valencia San Pio V


 Fuentes consultadas:

Textos para la historia de Alicante. Edad Antigua, Lorenzo Abad y J.M. Abascal.

Lectura arqueologica de los espacios publicos y privados en la arquitectura residencial de la huerta alicantina en el siglo XIX. Maria Teresa Riquelme Quiñonero.

Lucentum oy la ciudad de Alicante en le reyno de Valencia. Antonio Varcarcel Pio de Saboya.

Grandes Museos. Edicion 2009, Museo de Bellas Artes de Valencia, San Pio V, pag. 112.

Notas biograficas sobre Antonio Valcarcel Conde de Lumiares, Manuel Olcina Domenech.











domingo, 23 de diciembre de 2018

La artillería de Lucentum





Con este sugerente titulo el Diario Información, fechado el pasado 12 octubre, daba a conocer los resultados de las nuevas investigaciones resultantes, sobre el ataque bélico que aconteció tras las murallas del Tossal de Manises al inicio de la Segunda Guerra Púnica.


Noticia de Cristina Martinez.

El MARQ guarda entre sus fondos 56 proyectiles de catapulta, de entre 3 y 10 kilos, utilizados en principio durante la II Guerra Púnica por los cartagineses para defender el Tossal de Manises de los ataques romanos

Es un fondo casi único en la Comunidad.

«A uno de los hombres que se hallaban en la muralla detrás de Josefo le arrancó la cabeza de una piedra, y su cráneo salió disparado, como desde una honda, a una distancia de tres estadios (550 m.). Así de poderosa era la fuerza de aquellas catapultas. Más alarmantes que las propias máquinas eran los zumbidos de sus disparos, más terribles que las máquinas eran sus impactos». Esta descripción de Flavio Josefo sobre el poder de los proyectiles de las catapultas romanas en la guerra judeo-romana, en el primer siglo después de Cristo, sirve como referencia para entender la fuerza de estas armas y su munición que se utilizaron durante la II Guerra Púnica en el Tossal de Manises, donde se localiza la antigua ciudad de Alicante.

Los cartagineses crearon una ciudad defensiva en previsión de un posible ataque romano. Y así fue. Por eso, los trabajos realizados en el yacimiento de la Albufereta desde los años 30, encabezados por Figueras Pacheco, hasta la actualidad, con el respaldo del MARQ, han dotado a este centro de un fondo de 56 proyectiles de catapulta, lo que convierten este yacimiento en algo casi único en la Comunidad Valenciana, ya que solo en Sagunto han aparecido elementos similares, según el director del museo alicantino, Manuel Olcina.



                                                                    Manuel Olcina. Diario Información


«Ya en los años 30, cuando Figueras Pacheco recorría el yacimiento, decía que por las laderas se encontraban piedras de catapulta y nosotros hemos encontrado más», circunstancia que es «una característica singular de este yacimiento», apunta.

Las 56 balas tienen un peso que oscila entre los 3 y 10 kilos, y también varía el tipo de piedra utilizada para su creación. Hasta ahí , todo claro. La incógnita a despejar era de qué época son. «Sabemos que en la época de la ciudad bárcida fundada por los cartagineses había catapultas y proyectiles de catapulta porque las torres de la muralla están diseñadas para emplazar estas lanzaderas y porque resulta que encontramos en una excavación en el nivel de destrucción de la ciudad cartaginesa unos proyectiles de piedra volcánica, en total 17».

¿Que tiene de particular este hallazgo? Pues que este tipo de piedra negra, andesita, mucho más dura y distinta a las usadas para las otras que son calcarenitas o calizas, se encuentra en las canteras de Cartagena.

«Sabemos por las fuentes clásicas que Cartagena tenía un gran arsenal de catapultas impresionantes y por tanto de munición, de lo que se apodera Escipión cuando los romanos conquistan la ciudad; entonces la munición que estaba almacenada en Cartagena la distribuye por las ciudades púnicas que dependen de ella, como el Tossal de Manises», explica el director del MARQ.

A ello se une un detalle más técnico. Había que calcular si esos proyectiles correspondían a un tamaño de catapulta que cupiese en las torres de la muralla de la ciudad donde se ubicaban como defensa. Y el resultado fue afirmativo. «Hay una serie de fórmulas matemáticas para calcular el tamaño de la catapulta a partir de la munición y efectivamente cabían en las torres que se construyeron en la ciudad».

Ataque romano

En este sentido, el arqueólogo destaca que eso indica «que las murallas de Lucentum se diseñaron para repeler un ataque futuro de los romanos, no de los íberos, porque los íberos no tenían artillería, no tenía sentido ese despliegue por los íberos». Como ejemplo, «es como si preguntas por qué en Canadá existían los fuertes artillados, ¿para defenderse de los indios? Pues no, se construyeron así para defenderse de los franceses o de los ingleses que iban con las flotas para atacar».

El hecho de que la ciudad estuviese protegida «habla muy bien del avance de las fortificaciones del Tossal en su tiempo porque demuestra que estaban preparados para repeler ataques de una potencia tan fuerte como la suya».

Olcina asegura que estos proyectiles, no obstante, corresponden a dos momentos: en la II Guerra Púnica, cuando los romanos empiezan la conquista de los cartagineses en diferentes ciudades y después, en el siglo I antes de Cristo, durante las guerras civiles romanas porque Lucentum es una instalación militar.

Entre todos estos proyectiles destaca uno por su tamaño. Nada menos que 41 kilos, un peso que hace descartar que sea de época antigua. «Una catapulta para lanzar una piedra así tendría que ser un monstruo, según nuestros cálculos tendría que medir 8 o 9 metros de largo y unos 5 de alto». Las hipótesis entonces apunta a que se trata de munición de los berberiscos, porque hay testimonios de que desembarcaron en la Albufereta. «Hay un cronista que asegura que los berberiscos emplazaron un cañón pedrero en la cima del Tossal para bombardear la huerta; ese calibre sí que podría ser de una bombarda».

Catapultas

Cartagineses y romanos utilizaban las mismas catapultas. No eran invención ni de los unos ni de los otros. Pura ingeniería helenística. «Los griegos lo inventan y lo transmiten a los cartagineses y a los romanos», dice Olcina, que no puede evitar un apunte. «Hay un fallo muy habitual en las películas que reflejan esa época... si sacan catapultas con brazo, mal, muy mal, porque no aparecieron hasta el Bajo Imperio, en el siglo III o IV d. C.».

Las de la época que nos ocupa funcionaba con efecto tirachinas, con unos tendones que se tensaban y acumulaban energía que propulsaba la piedra. «Eran como la ballesta, de hecho en griego a la catapulta se le llamaba petrobolos y en latín ballista».




                                              Manuel Olcina. Diario Información 

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Alicant Bay

Inconfundible silueta del Tossal de Manises



Pagina completa del tercer  tomo The  English Pilot, realizado por John Gaudy en la cual describe cartográficamente la costa de la bahía de Alicante y en la cual como dato anecdotico podemos apreciar la silueta del Tossal de Manises.
Fue impreso en Londres en Postern en Tower-Hill para W. J. Mount y J. Mount en 1747.







domingo, 9 de diciembre de 2018

Lucentum Reviviscit



Curioso e interesante programa que ofrece el Marq, en su tercer aniversario de recreación histórica en Lucentum y cuya publicidad del acto dice así:



En estas terceras jornadas de Recreación Histórica de la Lucentum Romana el Marq pretende consolidar la iniciativa puesta en marcha en 2016 acercando esta ciudad romana, origen de Alicante, a todos los alicantinos y a cuantos nos visiten estos días, con objetivo de dar a conocer el yacimiento, ponerlo en valor y hacer que nuestro pasado romano adquiera todo su sentido. Durante el fin de semana del 15 y 16 de diciembre de 2018 podrás descubrir en el Tossal de Manises (Albufereta - Alicante) como era la vida en la Lucentum Romana.
Este año, asistiremos a la recreación del funeral de unos de sus ciudadanos mas ilustres, M. Popilius Onix. La ciudad se prepara para despedirlo celebrando una gran ceremonia con sus correspondientes juegos fúnebres . La presencia de gladiadores le servirá al magistrado local para hacer campaña electoral.
El aforo de las actividades se limita a un máximo de 250 personas por pase. Durante este fin de semana del 15 y 16 de diciembre queda suprimido el servicio de visitas guiadas y no se permitira la visita libre al yacimiento. El precio de la entrada sera de 3 euros, por cada una de las 2 sesiones (sábado mañana y domingo mañana), los niños de hasta 7 años entraran gratis. Las entradas se podrán adquirir en las taquillas del Marq, en el propio yacimiento arqueológico de Lucentum y también a través de instanticket.



lunes, 19 de noviembre de 2018

Lucentum y Benalúa


A mediados y finales del siglo xix hubo una corriente pseudocientífica que ubicaba la ciudad romana de Lucentum bajo los cimientos de la actual Alicante. La imparable expansión de la urbe de Alicante en estas fechas, pusieron al descubierto gran multitud de restos arqueológicos que hicieron sospechar que en el subsuelo existía un asentamiento de importancia dado el gran numero y de calidad de los mismos. Pero fue hacia el 1877 cuando se descubrió en el barrio de Benalúa, en la desembocadura del barranco de San Blas, (actual avenida de Oscar Espla) un fragmento de inscripción romana que menciona Lucentum como rango administrativo de municipium y dedicada a los emperadores Marco Aurelio y Commodo.



Una de las primeras noticias sobre el hallazgo de la inscripción la publicó el Sr. Chabás en El Archivo, tomo II, pág. 282. Denia, Mayo 1888. Y narraba el siguiente texto:
«Hace unos diez años próximamente, cuando se terraplenaba el contramuelle de Alicante, hubo necesidad de sacar tierra del sitio llamado los Antigones, como á 400 metros de la desembocadura y lado derecho del barranco de San Blas ó de las Cuevas. Tenía unos 2 metros de tierra encima, y apareció en dos trozos, en medio de fragmentos de cerámica romana; el resto falta, pues por más diligencias que se hicieron no pudo encontrarse. Como es sabido, el sitio indicado está al Oeste de Alicante, hacia la parte de Elche; y al Este de la ciudad se levanta el castillo de Santa Bárbara, el Castrum album de los latinos, traducción de Acra leuca de los griegos. Detrás del castillo, en el sitio denominado albufereta en el cabo de la huerta, aún se ven restos de población romana, á la que Lumiares y otros muchos llaman Lucentum.»





Desde entonces autores como Manuel Rico Garcia 1892, propusieron la idea de identificar aquellos restos con el municipio de Lucentum. Dichos trabajos desaparecieron y no fue hasta 1958 de la mano de Vicente Martinez Morella, que presidia la Comisión Provincial de Monumentos, que los rescato y los saco a la luz pública.
Una década más tarde, Enrique Llobregat Conesa (director del Museo arqueológico Provincial de Alicante), retoma la idea de identificar las ruinas de Benalúa con Lucentum, y así lo hace constar en sus trabajos “Hacia una  desmitificación de la Historia Antigua de Alicante “ y la introducción del facsímil de Manuel Rico Garcia “Memoria relativa a los nuevos descubrimientos de la antigua Lucentum” 1892, reditado en 1984 por la excma. Diputación de Alicante.
Durante las excavaciones arqueológicas realizadas en la orilla del barranco de San Blas en 1971, de la mano de Enrique Llobregat Conesa, hallaron los restos de un gran vertedero de cerámica romana tardía. Este insólito hallazgo no hizo más que apuntalar la tesis que se hallaban una vez más ante las ruinas de Lucentum.

Fuentes consultadas:
Els Antigons-Lucentum y una ciudad perdida en Alicante. Lorenzo Abad Casal.
El Lucentum hispano romano de Benalua – Antigons. Domingo Tafalla Navarro. 1972
Memoria relativa a la antigua Lucentum. Fascimil . 1985
Memoria relativa a la antigua Lucentum 1958 Vicente Martinez Morella
El yacimiento tardorromano de Lucentum (Benalúa Alicante) Paul Reynols
Hacia una  desmitificación de la Historia Antigua de Alicante. Enrique Llobregat Conesa 1959

domingo, 11 de noviembre de 2018

A las puertas de Lucentum


El pasado 21 de agosto, el Diario Información se hacia eco sobre las nuevas investigaciones que aportaban la reciente campaña arqueológica. 



Cristina Martinez

La campaña de excavaciones de verano en el Tossal confirma la cronología del acceso a la ciudad y que el primer asentamiento romano fue militar, con doble cancela y una muralla de 2,80 metros de ancho

La historia se narra con capas que se superponen y esa es la forma más evidente que tienen los investigadores para conocer la evolución de sus vestigios. Así ocurre también en el yacimiento del Tossal de Manises, donde se localiza Lucentum, ciudad que dio origen a Alicante y en la que la campaña arqueológica de este verano se ha centrado en confirmar la cronología de la evolución de la principal puerta de acceso al asentamiento y conocer el sentido de su construcción. Y, en esa búsqueda, ha aparecido un desagüe que podría ser de un edificio destacado de la ciudad, con unas losas «enormes», de 1.60 centímetros por 50, lo que muestra «la maestría de los romanos en lo que se refiere a la arquitectura e ingeniería hidráulicas», apunta Manuel Olcina, director técnico del Marq.

La primera puerta, que no está excavada, estaba definida por un camino sobre la roca en el que se detectan los surcos por donde transitaban los carros. Era el acceso de la época púnica anterior a los romanos. La historia avanza y lo que se ha verificado con la excavación de una parte de la muralla anexa a la entrada oriental es la cronología de la puerta construida ya en el siglo I antes de Cristo, «muy probablemente» en la época de César. «Sería sobre el 50 antes de Cristo cuando los romanos construyeron una puerta militar brutal, potente, extraordinaria, que es una torre con puerta doble de dos hojas colocadas a dos metros de distancia, que se rellenaba de tierra y piedras en caso de ataque».

La potencia de esta puerta indica, según el arqueólogo, que en esa época de guerras civiles «el Tossal jugó un papel importante en la costa, entre Santa Pola y la zona de Benidorm, y que controlaba también el paso hacia el interior de la montaña alicantina». Hasta la época romana, explica el director del MARQ, se pensaba que no había afectado nada en la costa alicantina y que los conflictos habían pasado de largo, «pero nos estamos dando cuenta de que las guerras civiles romanas tuvieron una importancia enorme aquí y una prueba de ello es esta puerta militar que demuestra que fue un escenario destacado porque sus dimensiones, teniendo en cuenta el tamaño de la ciudad, dejan ver que había un peligro importante».

Olcina destaca que no se ha intervenido sobre las puertas en sí sino que se han sacado unos 40 metros más de muralla de la puerta correspondiente a la época en la que se concibió como un recinto militar. «La magnitud de la construcción defensiva es enorme y se acompañaba de un bastión, una torre y la muralla de 2,80 metros, la más ancha del yacimiento, lo que confirma que se trató en su época de un asentamiento militar».

La tercera puerta correspondería a una construcción posterior a la época de Augusto, unos 40 o 50 años después, según se ha podido constatar, en un momento en que el asentamiento se convierte en urbano, en un centro civil, porque lo militar ya no tiene sentido. «El acceso entonces tiene apariencia de entrada a una ciudad normal, con una función estética, no militar», afirma el director de las excavaciones.

Un aspecto destacado del recinto es que la muralla es curva, algo que ya apuntó Enrique Llobregat en 1967 y que determinó posteriormente Olcina. «La muralla hace una curvatura para proteger el camino antiguo que estaba fuera y que fue integrado por los romanos dentro de la ciudad». Esa característica, asegura, hace este trazado «muy interesante».

En cuanto al desagüe aparecido, se pensó en principio que se trataba de una cloaca, «aunque hay que ver si conecta con el sistema de alcantarillado conocido o bien desagua un edificio importante». La canalización termina en un agujero en la muralla de la época de recinto militar y parece que cuando se convirtió en asentamiento civil se realizaron las canalizaciones.

El objetivo de la próxima campaña será excavar en las puertas en sí y dejar a la vista la estructura, tras un proceso de musealización para que la gente pueda entender el yacimiento. «Va a ser espectacular porque el año que viene se va a ver la muralla y el público verá con claridad cómo era el acceso».

En este sentido, afirma que «estamos dando luz a todo el conjunto que sabemos que existió y que ahora es difícil de explicar cuando va la gente; queremos demostrar que se confirman las hipótesis que planteamos y mejorar la vista al yacimiento para que se pueda mostrar toda la evolución de la ciudad».


jueves, 1 de noviembre de 2018

El pecio de la Albufereta




A mediados de la primavera del 2002, unos submarinistas, hallaron en la bahía de la Albufereta a 800 metros de la costa y poco más de 5 metros de profundidad, los restos de un cargamento de ánforas romanas. Comunicaron a las autoridades el sorprendente hallazgo de lo que pronto parecería tratarse de los restos de un pecio romano.
El pecio se encuentra naufragado a poca distancia del puerto de Lucentum, en una zona de sombra y protección natural de los temporales de Levante. No obteniendo la misma protección si se tratase de vientos de componente suroeste cuya fuerza del mar hacia naufragar a multitud de embarcaciones a lo largo de todos los tiempos. Todas las investigaciones apuntan que fuese esta la principal causa del naufragio.


Fases de la excavacion

Una vez constatado el hallazgo, dio el comienzo las excavaciones arqueológicas, formadas por el equipo de El Centre d'Arqueologia Subaquatica de la Comunitat Valenciana, junto con la colaboración del Patronato Municipal de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Alicante (COPHIAM), y el Taller de Imagen de la Universidad de Alicante.



El cargamento del navío lo conformaban principalmente ánforas Dressel 20 y cuyo número de contabilizados oscilan entre los 104 y los 278 ejemplares tomando como referencia las distintas partes que las conforman. Dicho cargamento provenía del valle medio del Guadalquivir. Siendo su contenido aceite de origen vegetal.Tambien se hallaron 11 lingotes de cobre denominados “Galápagos”  con un peso que varía entre los 20 y los 80 kilogramos de peso y que sirvieron de herramienta para estabilizar la nave.

El grueso del importante hallazgo, lo componen los 12 tipos diferentes de sellos, aparecidos en las asas de las ánforas: BROCOOV, CAPRARI, CVVA, ELENI, FORTVNATI, GEMELLI, LVTROPHI[MI], QAN, QSP, SAXFER, SEXIRVF, SEVVONIS. Gracias a la información obtenida con el estudio de 105 sellos recuperados, la datación del naufragio debería enmarcarse a mediados del siglo 1, de época julioclaudia.

Así mismo El pecio de La Albufereta ha aportado una gran cantidad de inscripciones sobre ánforas Dressel 20, lo que representa un alto valor histórico y arqueológico del conjunto para el estudio de la producción y comercio del aceite bético para la segunda mitad del siglo I d.C.




Del casco de madera del navío se han podido rescatar y documentar multitud de estructuras, secciones, plantas y detalles de la arquitectura naval del mismo.



Con todo ello, los estudios realizados al hallazgo, revelan que se trataba de un velero comercial de aproximadamente 12 metros de eslora y 4 de manga, con un tonelaje comprendido entre 19 y 34 toneladas. Comerciaría con aceite procedente de la zona Bética y la datación del naufragio debería enmarcarse entre  años 50-70 d.C., cerca del año 70 d.C.


reconstrucción hipotética


Fuentes:
- La construcción naval del pecio de la Albufereta (Alicante). Un velero de comercio del s. I procedente de la Betica. Carles de Juan Fuertes.
- El pecio romano de la Albufereta. Fernandez Izquierdo,A ; Berni Millet, P ; Aguilera, A. 2007.







domingo, 21 de octubre de 2018

El Orellut







Fue hallado sorprendentemente empotrado en un lienzo de la muralla oriental, torre IX, durante el transcurso de las excavaciones dirigidas por Enrique Llobregat y Miguel Tarradell en 1967 en el sector "C". Debido a lo inusual del lugar del hallazgo, la pequeña cabecita de terracota se hallo prácticamente intacta.


                                                                                        Marq

Popularmente conocido como " El Orellut " debido a su desproporcionado tamaño de sus orejas., realizado en barro muy depurado y bruñido de color anaranjado. No supera los 13 cm de altura, siendo su interior  hueco. 
Representa a una cabeza viril, de grandes ojos almendrados guardan proporcionalidad con sus orejas, su boca entre abierta muestran unos labios carnosos, su cabeza esta cubierta por un fino casquete, que deja entrever un pequeño flequillo semi ondulado.

Es muy probable que se trate de una obra realizada sobre siglo III a. C.

Lo llamativo de sus rasgos hace pensar que se trate de un exvoto, en claro contesto del arte púnico, donde guarda claro paralelismos con otras obras, como algunas terracotas halladas en El Puig dels Molins, Eivissa ( Ibiza).



En la actualidad se trata de un icono de la ciudad de Alicante, representado en un sinfín de actos y festejos populares. 
Se conserva en las instalaciones del Marq, siendo este, uno de los tantos atractivos del mismo.


                                                                                                                                                                                          Marq