domingo, 9 de diciembre de 2018

Lucentum Reviviscit



Curioso e interesante programa que ofrece el Marq, en su tercer aniversario de recreación histórica en Lucentum y cuya publicidad del acto dice así:



En estas terceras jornadas de Recreación Histórica de la Lucentum Romana el Marq pretende consolidar la iniciativa puesta en marcha en 2016 acercando esta ciudad romana, origen de Alicante, a todos los alicantinos y a cuantos nos visiten estos días, con objetivo de dar a conocer el yacimiento, ponerlo en valor y hacer que nuestro pasado romano adquiera todo su sentido. Durante el fin de semana del 15 y 16 de diciembre de 2018 podrás descubrir en el Tossal de Manises (Albufereta - Alicante) como era la vida en la Lucentum Romana.
Este año, asistiremos a la recreación del funeral de unos de sus ciudadanos mas ilustres, M. Popilius Onix. La ciudad se prepara para despedirlo celebrando una gran ceremonia con sus correspondientes juegos fúnebres . La presencia de gladiadores le servirá al magistrado local para hacer campaña electoral.
El aforo de las actividades se limita a un máximo de 250 personas por pase. Durante este fin de semana del 15 y 16 de diciembre queda suprimido el servicio de visitas guiadas y no se permitira la visita libre al yacimiento. El precio de la entrada sera de 3 euros, por cada una de las 2 sesiones (sábado mañana y domingo mañana), los niños de hasta 7 años entraran gratis. Las entradas se podrán adquirir en las taquillas del Marq, en el propio yacimiento arqueológico de Lucentum y también a través de instanticket.



lunes, 19 de noviembre de 2018

Lucentum y Benalúa


A mediados y finales del siglo xix hubo una corriente pseudocientífica que ubicaba la ciudad romana de Lucentum bajo los cimientos de la actual Alicante. La imparable expansión de la urbe de Alicante en estas fechas, pusieron al descubierto gran multitud de restos arqueológicos que hicieron sospechar que en el subsuelo existía un asentamiento de importancia dado el gran numero y de calidad de los mismos. Pero fue hacia el 1877 cuando se descubrió en el barrio de Benalúa, en la desembocadura del barranco de San Blas, (actual avenida de Oscar Espla) un fragmento de inscripción romana que menciona Lucentum como rango administrativo de municipium y dedicada a los emperadores Marco Aurelio y Commodo.



La primera noticia sobre el hallazgo de la inscripción la publicó el Sr. Chabás en El Archivo, tomo II, pág. 282. Denia, Mayo 1888. Y narraba el siguiente texto:
«Hace unos diez años próximamente, cuando se terraplenaba el contramuelle de Alicante, hubo necesidad de sacar tierra del sitio llamado los Antigones, como á 400 metros de la desembocadura y lado derecho del barranco de San Blas ó de las Cuevas. Tenía unos 2 metros de tierra encima, y apareció en dos trozos, en medio de fragmentos de cerámica romana; el resto falta, pues por más diligencias que se hicieron no pudo encontrarse. Como es sabido, el sitio indicado está al Oeste de Alicante, hacia la parte de Elche; y al Este de la ciudad se levanta el castillo de Santa Bárbara, el Castrum album de los latinos, traducción de Acra leuca de los griegos. Detrás del castillo, en el sitio denominado albufereta en el cabo de la huerta, aún se ven restos de población romana, á la que Lumiares y otros muchos llaman Lucentum.»



Desde entonces autores como Manuel Rico Garcia 1892, propusieron la idea de identificar aquellos restos con el municipio de Lucentum. Dichos trabajos desaparecieron y no fue hasta 1958 de la mano de Vicente Martinez Morella, que presidia la Comisión Provincial de Monumentos, que los rescato y los saco a la luz pública.
Una década más tarde, Enrique Llobregat Conesa (director del Museo arqueológico Provincial de Alicante), retoma la idea de identificar las ruinas de Benalúa con Lucentum, y así lo hace constar en sus trabajos “Hacia una  desmitificación de la Historia Antigua de Alicante “ y la introducción del facsímil de Manuel Rico Garcia “Memoria relativa a los nuevos descubrimientos de la antigua Lucentum” 1892, reditado en 1984 por la excma. Diputación de Alicante.
Durante las excavaciones arqueológicas realizadas en la orilla del barranco de San Blas en 1971, de la mano de Enrique Llobregat Conesa, hallaron los restos de un gran vertedero de cerámica romana tardía. Este insólito hallazgo no hizo más que apuntalar la tesis que se hallaban una vez más ante las ruinas de Lucentum.

Fuentes:
Els Antigons-Lucentum y una ciudad perdida en Alicante. Lorenzo Abad Casal.
El Lucentum hispano romano de Benalua – Antigons. Domingo Tafalla Navarro. 1972
Memoria relativa a la antigua Lucentum. Fascimil . 1985
Memoria relativa a la antigua Lucentum 1958 Vicente Martinez Morella
El yacimiento tardorromano de Lucentum (Benalúa Alicante) Paul Reynols
Hacia una  desmitificación de la Historia Antigua de Alicante. Enrique Llobregat Conesa 1959

domingo, 11 de noviembre de 2018

A las puertas de Lucentum


El pasado 21 de agosto, el Diario Información se hacia eco sobre las nuevas investigaciones que aportaban la reciente campaña arqueológica. 



Cristina Martinez

La campaña de excavaciones de verano en el Tossal confirma la cronología del acceso a la ciudad y que el primer asentamiento romano fue militar, con doble cancela y una muralla de 2,80 metros de ancho

La historia se narra con capas que se superponen y esa es la forma más evidente que tienen los investigadores para conocer la evolución de sus vestigios. Así ocurre también en el yacimiento del Tossal de Manises, donde se localiza Lucentum, ciudad que dio origen a Alicante y en la que la campaña arqueológica de este verano se ha centrado en confirmar la cronología de la evolución de la principal puerta de acceso al asentamiento y conocer el sentido de su construcción. Y, en esa búsqueda, ha aparecido un desagüe que podría ser de un edificio destacado de la ciudad, con unas losas «enormes», de 1.60 centímetros por 50, lo que muestra «la maestría de los romanos en lo que se refiere a la arquitectura e ingeniería hidráulicas», apunta Manuel Olcina, director técnico del Marq.

La primera puerta, que no está excavada, estaba definida por un camino sobre la roca en el que se detectan los surcos por donde transitaban los carros. Era el acceso de la época púnica anterior a los romanos. La historia avanza y lo que se ha verificado con la excavación de una parte de la muralla anexa a la entrada oriental es la cronología de la puerta construida ya en el siglo I antes de Cristo, «muy probablemente» en la época de César. «Sería sobre el 50 antes de Cristo cuando los romanos construyeron una puerta militar brutal, potente, extraordinaria, que es una torre con puerta doble de dos hojas colocadas a dos metros de distancia, que se rellenaba de tierra y piedras en caso de ataque».

La potencia de esta puerta indica, según el arqueólogo, que en esa época de guerras civiles «el Tossal jugó un papel importante en la costa, entre Santa Pola y la zona de Benidorm, y que controlaba también el paso hacia el interior de la montaña alicantina». Hasta la época romana, explica el director del MARQ, se pensaba que no había afectado nada en la costa alicantina y que los conflictos habían pasado de largo, «pero nos estamos dando cuenta de que las guerras civiles romanas tuvieron una importancia enorme aquí y una prueba de ello es esta puerta militar que demuestra que fue un escenario destacado porque sus dimensiones, teniendo en cuenta el tamaño de la ciudad, dejan ver que había un peligro importante».

Olcina destaca que no se ha intervenido sobre las puertas en sí sino que se han sacado unos 40 metros más de muralla de la puerta correspondiente a la época en la que se concibió como un recinto militar. «La magnitud de la construcción defensiva es enorme y se acompañaba de un bastión, una torre y la muralla de 2,80 metros, la más ancha del yacimiento, lo que confirma que se trató en su época de un asentamiento militar».

La tercera puerta correspondería a una construcción posterior a la época de Augusto, unos 40 o 50 años después, según se ha podido constatar, en un momento en que el asentamiento se convierte en urbano, en un centro civil, porque lo militar ya no tiene sentido. «El acceso entonces tiene apariencia de entrada a una ciudad normal, con una función estética, no militar», afirma el director de las excavaciones.

Un aspecto destacado del recinto es que la muralla es curva, algo que ya apuntó Enrique Llobregat en 1967 y que determinó posteriormente Olcina. «La muralla hace una curvatura para proteger el camino antiguo que estaba fuera y que fue integrado por los romanos dentro de la ciudad». Esa característica, asegura, hace este trazado «muy interesante».

En cuanto al desagüe aparecido, se pensó en principio que se trataba de una cloaca, «aunque hay que ver si conecta con el sistema de alcantarillado conocido o bien desagua un edificio importante». La canalización termina en un agujero en la muralla de la época de recinto militar y parece que cuando se convirtió en asentamiento civil se realizaron las canalizaciones.

El objetivo de la próxima campaña será excavar en las puertas en sí y dejar a la vista la estructura, tras un proceso de musealización para que la gente pueda entender el yacimiento. «Va a ser espectacular porque el año que viene se va a ver la muralla y el público verá con claridad cómo era el acceso».

En este sentido, afirma que «estamos dando luz a todo el conjunto que sabemos que existió y que ahora es difícil de explicar cuando va la gente; queremos demostrar que se confirman las hipótesis que planteamos y mejorar la vista al yacimiento para que se pueda mostrar toda la evolución de la ciudad».


jueves, 1 de noviembre de 2018

El pecio de la Albufereta




A mediados de la primavera del 2002, unos submarinistas, hallaron en la bahía de la Albufereta a 800 metros de la costa y poco más de 5 metros de profundidad, los restos de un cargamento de ánforas romanas. Comunicaron a las autoridades el sorprendente hallazgo de lo que pronto parecería tratarse de los restos de un pecio romano.
El pecio se encuentra naufragado a poca distancia del puerto de Lucentum, en una zona de sombra y protección natural de los temporales de Levante. No obteniendo la misma protección si se tratase de vientos de componente suroeste cuya fuerza del mar hacia naufragar a multitud de embarcaciones a lo largo de todos los tiempos. Todas las investigaciones apuntan que fuese esta la principal causa del naufragio.


Fases de la excavacion

Una vez constatado el hallazgo, dio el comienzo las excavaciones arqueológicas, formadas por el equipo de El Centre d'Arqueologia Subaquatica de la Comunitat Valenciana, junto con la colaboración del Patronato Municipal de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Alicante (COPHIAM), y el Taller de Imagen de la Universidad de Alicante.



El cargamento del navío lo conformaban principalmente ánforas Dressel 20 y cuyo número de contabilizados oscilan entre los 104 y los 278 ejemplares tomando como referencia las distintas partes que las conforman. Dicho cargamento provenía del valle medio del Guadalquivir. Siendo su contenido aceite de origen vegetal.Tambien se hallaron 11 lingotes de cobre denominados “Galápagos”  con un peso que varía entre los 20 y los 80 kilogramos de peso y que sirvieron de herramienta para estabilizar la nave.

El grueso del importante hallazgo, lo componen los 12 tipos diferentes de sellos, aparecidos en las asas de las ánforas: BROCOOV, CAPRARI, CVVA, ELENI, FORTVNATI, GEMELLI, LVTROPHI[MI], QAN, QSP, SAXFER, SEXIRVF, SEVVONIS. Gracias a la información obtenida con el estudio de 105 sellos recuperados, la datación del naufragio debería enmarcarse a mediados del siglo 1, de época julioclaudia.

Así mismo El pecio de La Albufereta ha aportado una gran cantidad de inscripciones sobre ánforas Dressel 20, lo que representa un alto valor histórico y arqueológico del conjunto para el estudio de la producción y comercio del aceite bético para la segunda mitad del siglo I d.C.




Del casco de madera del navío se han podido rescatar y documentar multitud de estructuras, secciones, plantas y detalles de la arquitectura naval del mismo.



Con todo ello, los estudios realizados al hallazgo, revelan que se trataba de un velero comercial de aproximadamente 12 metros de eslora y 4 de manga, con un tonelaje comprendido entre 19 y 34 toneladas. Comerciaría con aceite procedente de la zona Bética y la datación del naufragio debería enmarcarse entre  años 50-70 d.C., cerca del año 70 d.C.


reconstrucción hipotética


Fuentes:
- La construcción naval del pecio de la Albufereta (Alicante). Un velero de comercio del s. I procedente de la Betica. Carles de Juan Fuertes.
- El pecio romano de la Albufereta. Fernandez Izquierdo,A ; Berni Millet, P ; Aguilera, A. 2007.







domingo, 21 de octubre de 2018

El Orellut







Fue hallado sorprendentemente empotrado en un lienzo de la muralla oriental, torre IX, durante el transcurso de las excavaciones dirigidas por Enrique Llobregat y Miguel Tarradell en 1967 en el sector "C". Debido a lo inusual del lugar del hallazgo, la pequeña cabecita de terracota se hallo prácticamente intacta.


                                                                                        Marq

Popularmente conocido como " El Orellut " debido a su desproporcionado tamaño de sus orejas., realizado en barro muy depurado y bruñido de color anaranjado. No supera los 13 cm de altura, siendo su interior  hueco. 
Representa a una cabeza viril, de grandes ojos almendrados guardan proporcionalidad con sus orejas, su boca entre abierta muestran unos labios carnosos, su cabeza esta cubierta por un fino casquete, que deja entrever un pequeño flequillo semi ondulado.

Es muy probable que se trate de una obra realizada sobre siglo III a. C.

Lo llamativo de sus rasgos hace pensar que se trate de un exvoto, en claro contesto del arte púnico, donde guarda claro paralelismos con otras obras, como algunas terracotas halladas en El Puig dels Molins, Eivissa ( Ibiza).



En la actualidad se trata de un icono de la ciudad de Alicante, representado en un sinfín de actos y festejos populares. 
Se conserva en las instalaciones del Marq, siendo este, uno de los tantos atractivos del mismo.


                                                                                                                                                                                          Marq





miércoles, 3 de octubre de 2018

El antiguo puerto interior de la Albufereta de Alicante


Curioso ejemplar escrito por Francisco Figueras Pacheco en 1955 e impreso por Gráficas Moscat Alicante. En dicha obra, su autor realiza una descripción geográfica y topográfica del descubrimiento, la cual no esta exenta de una gran problemática.












domingo, 2 de septiembre de 2018

Plinius Secundus




Gayo Plinio Segundo en latin: Gaius Plinius Secundus), también conocido como Plinio el Viejo , Nació en Comun la actual Como, en Italia en el año 23 d.C . y muere el 25 de agosto del 79 durante la famosa erupción del Vesubio.

Fue escritor; científico; naturalista y militar latino. En general realizó gran cantidad de estudios e investigaciones de fenómenos naturales, etnográficos y geográficos, recopilados en su obra de un conjunto de 37 libros titulado Naturalis Historia que constituye un compendio del saber de la época., siendo modelo enciclopédico de muchos conocimientos hasta mediados del siglo XV.

Los textos a los que hacen referencia a Alicante y su entorno no son numerosos, aunque sí de interés.

" Oppida orae proxima Urci adscriptumque Baetica Baria, regio Bastetania, mox deinde Contestania, Carthago Nova colonia, cuius a promuntorio quod Satumi vocatur Caesaream Mauretaniae urbem CLXXXXVII p. traiectus. Reliqua in ora flumen Tader, colonia inmunis Ilici, unde Ilicitanus sinus; in eam contribuuntur /cositani; mox Latinorum Lucentum, Dianium stipendiarium, Suero fluvius et quondam oppidum, Contestaniaefinis. "


Oppida próximos a la costa, Urci y Baria, este último adscrito a la Bética; la región Bastetania, luego la Contestania y la colonia de Cartago Nova, desde cuyo cabo llamado de Saturno hasta Caesarea, ciudad de Mauritania, hay una distancia de 197.000 pasos. En la costa restante están la colonia immune Ilici, de donde viene el nombre del golfo ilicitano; de ella son contribuyentes los lcositanos; luego, Lucentes, de derecho latino, y Dianium, estipendiarla, el río Suero y antiguamente el oppidum, el fin de la Contestanía.








jueves, 30 de agosto de 2018

La arqueóloga que salvo nuestra historia


Publicación del Diario Información, pagina 23, fechado el 8 de mayo del 2008 realizado por Juan Jose Amores y Ruben Bodewig. En donde recoge el gran coraje e ilusión, con la que se enfrento al destino de destrucción de una parte importante de la historia de Alicante. De no haber sido así, la historia de Alicante se tendría que  escribir de otra manera.
Gracias.   


"Sol" es la segunda por la derecha


Solveig Nordstrom, “Sol” para los amigos, nos dijo hace unos meses en una entrevista que ella sólo quiso ser arqueóloga para poder tocar la tierra con sus manos.
Esta sueca de noventa y cinco años, alegre, espiritual, culta y políglota (habla catorce idiomas, entre ellos el sanscrito) decidió aterrizar un buen día en nuestra tierra “porque sabía que la historia arqueológica del Mediterráneo estaba incompleta, a pesar de que España era un país poco interesante “, en clara alusión a la dictadura franquista.
Discípula de Lafuente Vidal, a quien aún considera un sabio y humilde arqueólogo, conoció al Padre Belda y a Figueras Pacheco, en una época en la que la arqueología sólo estaba destinada a “la gente adinerada”.
Nos contó entusiasmada lo mucho que ella había podido sacar a la luz del Tossal de Manises, del que tan sólo se había excavado una octava parte de su perímetro en 1960. Pero se entristeció al recordar lo mucho que se había destruído de nuestro valioso patrimonio cultural al comenzar la construcción masiva y despiadada en la Albufereta. Allí “los terrenos estaban vendiéndose por parcelas y sobre los mismos iban construyéndose chalets, sin que mano alguna pudiera detener esa anulación de valores que se hallaban todavía sin descubrir." Y nos añadió Solveig, en clave algo misteriosa, “Claro, es cuestión de dinero y los arqueólogos somos pobres... ¡si yo pudiera hacer algo!”

Y vaya si lo hizo.

En un día sin determinar (los periódicos nacionales de la fecha estaban atenazados por la Ley de Prensa dictada por Manuel Fraga Iribarne), cuando las excavadoras de las empresas constructoras pretendían aplanar el Tossal de Manises al grito de “destruyamos toda esta mierda”, arramblando con los importantísimos restos arqueológicos depositados allí durante miles de años para construir un simple hotel, Solveig tuvo la valentía de enfrentarse a las autoridades franquistas de la época para impedirlo. Ni corta ni perezosa, se tumbó delante de las máquinas excavadoras y ante los medios de comunicación extranjeros que su amigo Jaime Pomares i Bernat había avisado, impidió con su actitud que los intereses especulativos arruinaran el santuario de las civilizaciones que por Alicante se habían establecido.

Es seguro que, de no haber sido Solveig una ciudadana sueca, su actitud habría sido reprimida de forma inmediata por las autoridades. Sin embargo, todos ellos prefirieron evitar un escándalo internacional aún mayor del que ya se estaba produciendo en la Albufera.
Después de esta paralización, Solveig consiguió que el Ministerio de Educación español comprara los terrenos sobre los que se asentaban los restos, impidiendo de este modo la desaparición de la ciudad íbero-cartaginesa-romana.
Hoy sabemos que diversos grupos y asociaciones, entre ellos la Comisión Cívica de Alicante, están peleando sin descanso para que el Ayuntamiento otorgue, al menos, el nombre de una calle a Solveig. Es lo mínimo que se merece la mujer que salvó nuestra historia con aplomo y valentía.
¡Bravo por todos ellos!
Esta mujer, que vive olvidada y casi en la pobreza en un pequeño apartamento de Benidorm, es historia viva. Es un empujón de vitalidad que nos alecciona en coraje e ilusión. Podríamos haber estado cientos de tardes preguntándole y hablando con ella sobre sus recuerdos, sobre sus pensamientos, sobre lo que ha aprendido de la vida... y nunca dejaríamos de aprender.
La ilusión con la que te recibe y se desenvuelve, te desarma y te lleva a su terreno para hacerte soñar con tiempos pasados, donde ella desenterraba e identificaba vasijas con sus propias manos.Solveig está hecha del mismo material con el que se tejen los sueños y las ilusiones, aderezado todo con una gruesa capa de cariño y fraternidad.
Sus palabras llevan implícitas grandes dosis de humanidad y filosofía de vida, que ciertamente, le han ayudado a alcanzar casi la centuria con una sonrisa en la cara y una agilidad asombrosa.“Sol” es, simplemente, alguien a quien siempre se debería recordar, no ya sólo por aprender de su espíritu y sus acciones, sino sobretodo, porque se merece ser eterna en nuestros recuerdos.